La novela La T.R , altamente estructurada desde grandes bloques de texto, capítulos y series, deja ver un exquisito juego temporal, que con contínuos saltos y quiebres , éste juego puede verse entre capítulos , partes y hasta un diminuto diálogo.
Mediante el orden y la disposición de los acontecimientos, el autor nos sumerge en un mundo de total anacronía-G.Genette define las anacronías como diversos segmentos que destorsionan la cronología…- Antonio Garrido Dominguez, El texto Narrativo, , 1996 ,Editorial Síntesis, S.A Vallehermosa,34.28015 Madrid, p166-; pero en un sentido formal, es decir la novela desde su estructura , nos plantea un tratamiento anacrónico del tiempo, y que tan solo hacia el final se logra coherencia en la lectura.
Por tal discontinuidad crónica, se llega a perder el hilo temporal, dando la sensación de que todo transcurre en un único presente.
mercredi 3 septembre 2008
Inscription à :
Publier les commentaires (Atom)
Aucun commentaire:
Enregistrer un commentaire