Hasta ahora, hemos hablado de la correlación existente entre el tiempo de la narración y el tiempo de la historia y cómo su incoincidencia sirve de vehículo para la disposición de los sucesos dentro de la trama. Ahora bién, parece adecuado mencionar otro análisis de índole língüistico; se trata de la función del lenguaje como vehículo que favorece la expresión del tiempo y la constitción del discurso narrativo.
La obra ofrece una sensibilidad diferente del tiempo introduciendo sin previo aviso saltos en el espacio y en el tiempo , y asumiendo con esto un grado mayor de incoherencia. Incluso que el discurso del tiempo se destaca por la presencia , en su interior, de una serie de distribuciones anómalas , absolutamente impensables muchas de ellas en el marco de la legua estándar. Estas resultan aberrantes, yaque conculcan el principio de concordancia temporal entre la forma verbal y el deíctico a ella asociado-Antonio Garrido Dominguez, El texto Narrativo, , 1996 ,Editorial Síntesis, S.A Vallehermosa,34.28015 Madrid, p199; son, sobre todo, los capítulos de las aflicciones del padre Chasán, donde se da un incoherencia lingüistico por la falta de la apuntuación y algunas formas anómalas, y otros episodios míticos como el episodio de Maco-Maca donde encontramos construcciones de este tipo:
· Ahora + pasado : “había sido minero, ahora era ganaderoa” p118 Cap 24
· Mañana + presente/ pasado
Añadimos a aquello el hecho de poner sustantivos en lugar de verbos, haciendo así frases en diferentes estilos: “sobre mí español quechuizante, he instalado una estructura de escritor extremadamente revolucionario”-José Julio Perlado,opcit.
En la R(B) cuando se habla del futuro, el narrador cuenta convencionalmente en pasado pretérito como tiempo cero, pluscuamperfecto y condicional en calidad de formas retrospectivas y prospectivas. Pero cuando el sujeto de la enunciación novela y valora su propio pasado- un pasado recuperado através de la memoria- desde su presente; este desdoblamiento temporal encuentra su plasmación discursiva en la alternancia de formas verbales pretéritas y del presente ( tiempo cero): “el prefecto Corzo palidece. ¿ qué prefecto ignora la historia del infortunado prefecto Tovar? En 1946, Pasco sufrió una severísima crisis de alimentos” p 230 Cap 40
En algunas situaciones la acción en el presente se evoca como una dimensión temporal disfrazada bajo una forma del pasado: el préterito imperfecto: “ ¡Era la primera vez que la profecía era algo tangible, viseble que existía, que sus ojos miraban!” p 98 Cap 38
En toda la obra advertimos la frecuencia del pretérito indefenido que dennota una actitud tensa causada por la anticipación de la fecha de la actuación y el enfrentamiento sangriento por la falta de armas y cuadros, todas estas situciones imponen acciones físicas rápidas que se dan con frecuencia en el indefinido; mientras que el uso del imperfecto y el presente viene para connotar una libre duración , que entraña una actitud relajada , que sirve como signo exterior del relajamiento del esperitú y del discurso. En este caso cabe mencionar la distinción que hacen los critícos literarios de las formas del verbo, distribuyendolas, respectivamente en :
· El mundo narrado : (todos los pasados menos el imperfecto)
· El mundo comentado ( las formas restantes)
Resulta ,en fín, que estas dos formas aparecen inseparados dentro del discurso narrativo. En la obra tratada, el uso de ambas formas hace que el lector sabe conscientemente si bien la situación comunicativa se desplaza de un plano a otro. Se trata de usar tiempos comentados que exigen una determinada postura , actitud inmediata, una opinion o valoración ; y usar tiempos gramaticales del tiempo narrado que generalmente no imponen adoptar una postura. De allí que, el mundo narrado es indiferente frente al tiempo, puede quedar fijado en el pasado por una fecha en el presente o el futuro por cualquier otro dato.
mardi 2 septembre 2008
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